
No importa mucho que no te de. Tú vives con el miedo permanente a que si abandonas tu casa o tus espacios seguros, te va dar algo. Una taquicardia anuncia un infarto, la hiperventilación se interpreta como ahogo, el aumento de la adrenalina provoca el temor a desmayarte…¿Te imaginas así? ¿Ahí metido, dentro de tu miedo? Cómo en un burka… No te atreves a quedar con tus amigos, a coger un tren, a salir a pasear a ir de compras…
No es que prefieras quedarte en casa ¡es que no puedes hacer otra cosa! Temes que te pase algo terrible, que te de un ataque de descontrol y enloquezcas, temes montar una escena y hacer el ridículo… Y nada de esto te va a pasar.
Padeces agorafobia, uno de los problemas psicológicos más limitantes que existen. Y si cedes a ese miedo, evitando situaciones cada vez será peor. La buena noticia, la cierta noticia, es que tiene cura. Se supera. La psicoterapia cognitivo- conductual es altamente efectiva.
A veces pienso que si no llega a ser por los aplastantes éxitos en el tratamiento de disfunciones sexuales y de fobias, nunca se nos llegaría a considerar eficaces a los psicólogos. Y lo somos para muchas cosas. En la agorafobia te podemos ayudar. Las técnicas son sencillas, circulan por internet o en muchos manuales divulgativos. Existen asociaciones de personas que la padecieron y que ofrecen una ayuda valiosa. Y a mí me gusta pensar, en que el ser humano esta capacitado para soportar mucha más incertidumbre de la que creemos… Miles de años antes de existir los informativos e internet, hubo un hombre que vivió la primera noche sin saber que le seguiría un nuevo día…